Realidad Virtual para disminuir el miedo de los niños a las inyecciones 

¿Y si fuera posible disminuir el pánico de los pacientes a las agujas durante las extracciones de sangre o tratamientos médicos? 

Tenemos buenas noticias para aquellos que se sientan identificados con este temor, ya que la Universidad Pública de Navarra (UPN) ha desarrollado una experiencia de Realidad Virtual con el apoyo de Innoarea Projects, para distraer a los pacientes mientras estos están siendo intervenidos. Esta aplicación está enfocada principalmente a los más pequeños en situaciones como extracción de sangre o inyección de vacunas y combina el uso de las nuevas tecnología con entretenimiento para este perfil de público. 

 

 

Aplicación de Realidad Virtual 

Para el desarrollo de este proyecto, en primer lugar, investigadores de la  Universidad Pública de Navarra detectaron que hay una gran cantidad de niños que sufren cuando se tienen que enfrentar a intervenciones médicas con agujas. Entonces pensaron en la Realidad Virtual como herramienta para ayudar a que los más pequeños no lo pasen mal en situaciones como estas. De esta manera, investigadores de esta institución académica se puso en contacto con Innoarea Projects proponiendo diseñar una experiencia de Realidad Virtual.

La aplicación tiene como objetivo principal que los niños (de 2 a 15 años) se sumerjan en un mundo virtual lleno de color y con diferentes escenarios donde puedan divertirse. La solución consiste en una serie de minijuegos en los que el usuario tiene que ir completando puzzles e interactuar con una serie de animales, permitiendo así que los niños se entretengan y no se alteren por la presencia de agujas o médicos a su alrededor. 

En la experiencia de Realidad Virtual encontramos cuatro entornos diferentes relacionados con las estaciones del año y cada uno de ellos propone una actividad para que los más pequeños se entretengan solo moviendo la mano que no está utilizando la enfermera/o a través de un mando de Realidad Virtual. El primer minijuego consiste en una especie de constelación y el usuario ha de ir uniendo las diferentes estrellas para poder ver completada la figura. Seguidamente el niño pasa al siguiente nivel, en el que ha de tratar de montar pieza a pieza un monumento que al principio está completamente demolido. Tras esto tiene que intentar unir un pequeño puzzle cuyas piezas están flotando en el aire y, finalmente, el niño/a pasa al último minijuego en el que tiene que interactuar con animales. 

Gracias a este proyecto piloto y la colaboración de los investigadores, se ha podido analizar cómo la tecnología de Realidad Virtual está jugando un papel cada vez más relevante en el ámbito de la sanidad.