Paseando por Fira Barcelona estos días hemos llegado a la conclusión de que la Realidad Virtual conquista el Mobile World Congress, las compañías del sector han usado esta tecnología para mostrar como será el futuro dentro de unos años.

Conducir los coches del futuro, experimentar cómo será el uso de nuevos servicios o probar productos que aún no han llegado al mercado; y todo hacerlo gracias a la Realidad Virtual; eso es lo que hemos podido experimentar en el Mobile World Congress.

La cita de referencia del sector mobile a nivel mundial ha dejado de lado los terminales digitales, entendiéndolos por dactilares, para hacer uso de la Realidad Virtual como potente herramienta de marketing. De este modo, y a cada paso, nos hemos ido encontrando experiencias de realidad virtual que servían para mostrarnos el futuro que nos espera.

 

En la pasada edición solo las compañías fabricantes de estos dispositivos presentaban ante el público esta nuevas formas de ver la realidad; pero este año la novedad de la tecnología se ha impuesto sobre la marcas y la Realidad Virtual y Aumentada, pero sobre todo la Virtual, se ha impuesto como herramienta de marketing y de captación de la atención del visitante.

 

Salvo Samsung, que ha presentado en todo momento su producto y sus novedades en Gear VR, hemos visto experiencias inmersivas en stands que no vendían este tipo de dispositivos. Y es que, como hemos dicho, la Realidad Virtual conquista el Mobile World Congress.

 

En el MWC 2017 ya no servía con presentar una novedad sino que la diferencia estaba en cómo se presentaba; en esta feria hemos detectado que lo novedoso, en si mismo, ha sido el modo de presentar lo nuevo aunque, a la vista de las numerosas experiencias de VR que hemos contabilizado, de novedad tenía bien poco.

Esto es un síntoma de que la tendencia ha cambiado, ahora la tecnología prima sobre el dispositivo o terminal. Presentar un nuevo teléfono móvil no es nada si no se muestra su uso y funciones a través de otro terminal, de otro fabricante, que usa Realidad virtual; toda una contradicción.

 

La conclusión es clara: nadie puede discutir el potencial del uso de la Realidad Virtual como herramienta de marketing. La presencia en los stands de cualquier feria, incluso una tecnológica cuya competencia a este nivel es mucho mayor, asegura un volumen de visitantes y una repercusión difícilmente alcanzable con cualquier otro reclamo tradicional.

La valoración de la Realidad Virtual como herramienta de marketing y su uso como reclamo del público es un arma de doble filo porque ¿qué pasará cuándo deje de ser novedad?

En estos momentos todas las grandes empresas incorporan la Realidad Virtual en sus estrategias de marketing y presencia en ferias, les hace conseguir clientes pero, cuando se generalice y no sea tendencia, estas herramientas perderán toda su efectividad, eso es así. Por eso desde Innoarea buscamos aplicar la tecnología con un objetivo mayor y buscamos sectores y aplicaciones donde estas tecnologías supongan un verdadero valor añadido real y a largo plazo para las empresas que lo implantan.

Un ejemplo claro son las empresas industriales, estas tienen que hacer grandes desembolsos para trasladar sus máquinas de punta a punta del globo para mostrarlas en los certámenes sectoriales. ¿Qué pasaría si usamos Realidad Virtual? Pues que los costes se reducen exponencialmente, sólo con un dispositivo pueden mostrar todo su catálogo de máquinas cuyo traslado e instalación les habría costado varios cientos de miles de euros.

Por supuesto, además, todas estas empresas se beneficiaran del efecto WOW, de esa llamada de atención única para el visitante que supone el uso de la tecnología de forma primigenia; pero este efecto viene avalado o justificado por unos motivos de aplicación mucho más fuertes y que no desaparecen en el tiempo.

En Innoarea buscamos usar la tecnología con cabeza, como se diría de forma coloquial, por eso para nosotros la Realidad Virtual es más que una herramienta de marketing.