¿Qué es exactamente la AR?

La tecnología de Realidad Aumentada (AR) permite la superposición de imágenes, marcadores, vídeos o información generados de forma virtual sobre el mundo real. De esta forma, la AR genera un entorno en el que los objetos virtuales se relacionan con el mundo físico. Esto ofrece una experiencia diferente al usuario y es tan realista que puede llegar a considerar que los objetos digitales forman parte de su entorno real. Los avances de los dispositivos, como smartphones o tablets, ha dado lugar a que hoy en día podamos utilizar esta tecnología de forma generalizada.

Realidad Aumentada en el sector industrial

El impacto de la Realidad Aumentada ha llegado a muchos sectores, entre los que destacan: educación, retail, sanidad y medicina, automoción, petróleo y gas o turismo. En todos ellos está demostrando ser una herramienta efectiva.

En el ámbito de la industria 4.0, esta tecnología tiene múltiples aplicaciones relacionadas con la fabricación, logística, formación de operarios, mantenimiento de máquinas o asistencia remota guiada por un supervisor que ofrece soporte desde cualquier lugar del mundo, por ejemplo. 

Sin embargo, en esta ocasión vamos a centrarnos en los showrooms de RA que facilitan a los fabricantes mostrar todo su catálogo de productos de una forma realista.

 

Realidad Aumentada y maquinaria industrial

La maquinaria industrial, a causa de su elevado coste, no es algo que se pueda vender con facilidad en Internet, ya que los clientes muchas veces necesitan ver la máquina en persona a tamaño real y en funcionamiento antes de tomar una decisión definitiva. 

 

 

La RA tiene un papel fundamental que desempeñar a la hora de vender artículos industriales de grandes dimensiones. Con esta tecnología, el comercial puede mostrar al cliente la maquinaria en sus dimensión exacta e incluso observarla en el entorno de trabajo real y poder elegir dónde prefieren ubicarla. Además de poder visualizar el producto en el espacio antes de cerrar el trato comercial, los proveedores podrán mostrar cómo funciona de una forma muy real, sin tenerlo físicamente delante.

 

Un ejemplo de esto extrapolado al mundo del marketing B2C (Business to consumer) es la aplicación de IKEA PLACE, con la que la marca permite a los consumidores probar los muebles de la empresa en su casa o en la oficina de una forma virtual. 

 

 

 

Por supuesto, que la relación personal entre cliente y responsable de ventas no desaparece, sino todo lo contrario, ya que este último tendrá a su disposición una herramienta de ventas más efectiva, visual y dinámica. Podrá llevar a las visitas un catálogo completo de máquinas industriales y mostrarlas al cliente potencial mediante una APP de Realidad Aumentada, así como hacer reuniones a distancia, enviando imágenes de los productos para que el usuario pueda activar el showroom de Realidad Aumentada in situ